Singer vuelve a colocarse en lo más alto del mundo restomod con el Sorcerer, una reinterpretación extrema del Porsche 911 que retoma la historia entre un auto profundamente modificado y su dueño original. Desarrollado bajo el programa DLS Turbo, este proyecto combina ingeniería de alto rendimiento con un nivel artesanal que ha convertido a Singer en un nombre de culto entre los entusiastas del performance y los deportivos clásicos.

A nivel estético, el Sorcerer presume un acabado Fantasia Blue con efecto degradado que cambia según la luz, acompañado por un alerón trasero de clara inspiración track y una fascia frontal diseñada específicamente para mejorar el flujo aerodinámico. Las ruedas de magnesio con sistema center-lock, en tono Champagne, refuerzan su carácter técnico sin perder el toque premium que distingue a la firma.

El interior mantiene la misma atención obsesiva al detalle. Los asientos combinan piel Pebble Grey con centros en Alcantara Pearl Grey, mientras que los acentos en color Champagne se mezclan con fibra de carbono satinada en la parte baja del habitáculo. El resultado es un ambiente que equilibra lujo moderno, herencia racing y una ejecución totalmente hecha a mano.

Bajo el cofre se encuentra un seis cilindros bóxer de 3.8 litros, basado en el histórico Type 964 y desarrollado íntegramente por Singer. Incorpora doble turbocompresor de geometría variable, cuatro válvulas por cilindro y un avanzado sistema de enfriamiento aire-agua. La cifra final es de 710 caballos de fuerza y 553 lb-pie de torque, con un régimen máximo de 9,000 rpm, llevando el concepto del 911 turbo clásico a otro nivel.

Más allá de los números, el Sorcerer representa una filosofía que conecta a propietarios, ingenieros y fanáticos del Porsche 911. Cada proyecto de Singer es una historia personal reinterpretada con respeto por el legado, demostrando que un ícono puede evolucionar sin perder su esencia, incluso en una era dominada por la tecnología moderna.