El Defender Octa tuvo un papel fundamental en el nuevo récord mundial de velocidad para un vehículo de combustión alimentado por hidrógeno, establecido por el JCB Hydromax en las salinas de Bonneville, Utah.
El Defender fue utilizado como automóvil de impulso durante los recorridos del prototipo de JCB, debido a las características del terreno y a la necesidad de alcanzar rápidamente la velocidad necesaria para iniciar la carrera.
De acuerdo con el reglamento de la Southern California Timing Association, el JCB Hydromax podía recibir un empuje de hasta 300 metros al comienzo de cada intento. Para cumplir esta función, el Defender Octa de 635 hp fue equipado con una placa de empuje especialmente desarrollada y montada sobre su estructura frontal.

El Defender Octa demostró sus capacidades al tener que impulsar desde parado al Hydromax, con un peso de 2,550 kilogramos, hasta 97 km/h, dentro de los 300 metros permitidos.
La tarea representó un reto adicional debido a las condiciones de Bonneville, donde la superficie es extremadamente suelta y la densidad del aire cambia conforme aumenta la temperatura. En este escenario, el sistema de tracción integral y el motor V8 biturbo del Octa resultaron determinantes.
También fue importante la suspensión 6D Dynamics, equipada de serie en el Defender Octa. Su sistema de amortiguadores semiactivos hidráulicamente interconectados permite controlar los movimientos de la carrocería y reducir el cabeceo durante aceleraciones fuertes.
Esto permitió mantener estable la placa de empuje y evitar movimientos que pudieran afectar al Hydromax durante los primeros metros de cada recorrido. Además, no fue necesario agregar lastre al Defender para compensar el peso adicional instalado en el frente.

El Octa también facilitó la recuperación del vehículo de JCB después de cada intento, gracias a sus capacidades todoterreno.
Finalmente, el JCB Hydromax, conducido por el piloto y poseedor del récord mundial de velocidad Andy Green OBE, alcanzó 653.41 km/h estableciendo un nuevo récord mundial FIA para vehículos de combustión alimentados por hidrógeno.
El proyecto reunió así a dos referentes de la ingeniería británica en un intento que combinó altas prestaciones, tecnología y capacidades todoterreno.